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Boom de edificios en los lagos de Canelones y Ciudad de la Costa: la zona concentra 47 proyectos activos

  • 27 ago 2025
  • 4 Min. de lectura

Avenida de las Américas, la zona de los antiguos lagos areneros y la rambla costanera

forman parte de un proceso de transformación urbana que escaló en los últimos tres años.

El director de la inmobiliaria Planorbe analiza las claves de este fenómeno.

Durante años, la geografía residencial de Montevideo y su área metropolitana se mantuvo

relativamente estable. Los desarrollos inmobiliarios en altura se concentraban en los barrios

tradicionales de la capital. Pero en los últimos años, el este comenzó a cobrar protagonismo

con el anuncio de complejos de apartamentos en zonas como Avenida de las Américas,

Barra de Carrasco, los antiguos lagos areneros, la rambla costanera y El Pinar.

Planorbe, inmobiliaria especializada exclusivamente en obra nueva, cuenta con una

plataforma que registra todos los proyectos a estrenar en Montevideo, Canelones y Punta

del Este, lo que le permite identificar tendencias en tiempo real. El sistema registra hoy 47

proyectos activos en esta parte de Canelones, la gran mayoría lanzados en los últimos tres

años. De ellos, 17 ya están prontos para ocupar, 24 lo harán en los próximos dos años y solo

6 comenzarán a ocuparse después de ese período.

Una secuencia clara del fenómeno

Según Sancho Pardo Santayana, director de Planorbe, el fenómeno comenzó en Avenida de

las Américas, con desarrollos emblemáticos como Loop, que ofrecían apartamentos con el

diferencial de la vista al lago. La nueva propuesta se siguió desarrollando con proyectos de

promotores destacados como Hughes & Rienzi y Tanco Desarrollos.

En 2017 se marcó un hito con Carrasco Boating, un megaproyecto de dos torres y 15 villas

con amenities de lujo incluso para Montevideo sobre el lago abandonado de la arenera

Calcagno. Su éxito comercial abrió camino a nuevos proyectos como Interlagos, Cala del

Yacht (La Buonora), Rotunda al Lago (Vitrium Capital) y Botavara (Altius), marcando una

propuesta diferencial respecto a las áreas céntricas de Montevideo.

Este boom parte de una resignificación de los lagos artificiales. “Los primeros en verlo

fueron Lecueder y Kimelman con Carrasco Boating. Su gran mérito fue identificar un valor

extraordinario impensado: Lo que se veía como residuos industriales o espacios olvidados,

lo transformaron en atributos: lugares con vista al agua, posibilidad de muelles, kayaks,

vegetación y paseos”, asegura el asesor inmobiliario.

Una tercera etapa fue el desarrollo de la rambla costanera, hasta entonces ignorada por los

desarrolladores. El estudio de arquitectos Gonzalo Castagnola construyó los primeros edificios de la zona marcando el inicio del desarrollo, que siguió con fuerte crecimiento

hasta hoy con propuestas de complejos de cinco y seis pisos, diseño cuidado y amenities

premium como Costanera Village, de Koppel Sánchez, y los proyectos Grou.

A esto se sumó un nuevo hito el año pasado, con el anuncio de Torres de Giannattasio. un

megaproyecto de 21 edificios en Médanos de Solymar con 1.152 apartamentos y más de

7.000 m2 de espacios verdes. “Es un proyecto que, a diferencia de los anteriores, mira más

hacia el mercado de Ciudad de la Costa que al de Montevideo, como alternativa frente a las

casas tradicionales del área suburbana característica de la zona, pero con servicios,

seguridad y todas las comodidades de un complejo residencial”, comenta el asesor.

También hay gran variedad en el nivel de amenities: desde desarrollos de lujo como

Carrasco Boating, Botavara y Rotunda al Lago hasta propuestas más accesibles como Lawa

Calyptus e Interlagos Novo, pensadas para un segmento medio.

Respecto al perfil de los compradores, mientras que en las zonas céntricas de Montevideo

los inversores representan aproximadamente el 80% de las compras, en Canelones la

proporción es más equilibrada: 60% inversores y 40% usuarios finales, lo que reafirma este

perfil más familiar.

Lo que está atrayendo a desarrolladores y compradores no es solo una cuestión de precio,

sino una revalorización del entorno. “Hay un nuevo tipo de cliente que busca apartamentos

de calidad rodeados de naturaleza, vistas despejadas, luz, aire, agua y horizonte. Eso en esta

parte de Canelones se consigue. En cambio, en Carrasco, ya no hay oferta y los precios


pueden ser prohibitivos para muchos”, señala Sancho Pardo Santayana, director de

Planorbe.

La rambla y Viñoly: lo que se viene

Según Pardo Santayana, la rambla costanera entre el Puente Carrasco y El Pinar es el

próximo polo de expansión. Hoy ya existen edificios de categoría media a premium, que

jerarquizaron la zona y ofrecen un producto escaso en Montevideo: apartamentos con vista

directa al mar, en entornos tranquilos y a precios más accesibles que la rambla de Pocitos y

Malvín.

Uno de los desafíos es generar una oferta de servicios acorde al nivel de estos proyectos.

Mientras que en Avenida de las Américas y Parque Miramar hay buena infraestructura, más

hacia los lagos el entorno comercial aún es escaso. Cala del Yacht contempla una zona

comercial en su próxima etapa, y según Pardo Santayana, hay planes para un shopping

pequeño sobre Avenida de las Américas antes de llegar al aeropuerto.

Otro gran hito será Médano El Pinar, el último proyecto de Rafael Viñoly. Se trata de un

complejo de viviendas de lujo con diseño de autor y características únicas, con más del 50%

de las unidades vendidas. “Está ubicado directamente sobre la playa de El Pinar, lo que lo

convierte en una oferta residencial sin precedentes. Este proyecto va a estimular el

crecimiento de toda la zona costera”, concluye el director de Planorbe.

 
 
 

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